EN MONTERREY HAY JALE...

7 enero, 2015 / por: Enlace Potosino A.C. y Enormes Pasos

0

Sandra tiene 27 años, es originaria de una comunidad tének de San Antonio Chalchicuatla. Gregorio tiene 29 años, es náhuatl originario de Tamazunchale. Ambos se conocieron en la ciudad de Monterrey donde trabajan como empleada doméstica y jardinero respectivamente, en casas de la exclusiva zona de Chipinque en el municipio de San Pedro. Hace algunos años se fueron a casar a Tamazunchale y cada año esperan ansiosamente los periodos vacacionales de diciembre y semana santa para regresar a la huasteca y poder estar algunos días con sus dos pequeños hijos.

Migraron desde muy jóvenes en busca de empleo y una mejor calidad de vida. Sus labores actuales en el trabajo doméstico “de quedada” les permiten enviar la mayor cantidad dinero posible a su familia para el sustento de sus hijos, pero les impide su crianza y compañía. Tal vez un costo muy alto pero que asumen con la mejor actitud posible y con el terrible consuelo “para que me regreso a la huasteca, aunque allá sea más feliz no hay trabajo o pagan muy poco”.

Miles de historias migratorias de potosinos se entrelazan en el Área Metropolitana de Monterrey: estudiantes, trabajadores, indígenas, empresarios, pequeños productores, artistas, etc. En el 2010 el INEGI arroja datos que nos permiten entender la magnitud del histórico fenómeno migratorio San Luis- Nuevo León, estableciendo que la comunidad de potosinos que ya radican en este estado es de 243,949 personas, y que cada 5 años hay flujos migratorios de 20 000 personas aproximadamente. Por lo que es de suponer que para el 2015, la cantidad de potosinos que vive en Nuevo León es, como mínimo, de 265,000 personas (contemplando el sesgo que siempre existe en el en este tipo de indicadores del censo INEGI).

No es poca cosa, esta población es similar a la población que actualmente tienen de manera conjunta los municipios de Tamazunchale, Xilitla, Axtla, San Martin, Matlapa y Tanlajás. O bien esta migración equivale a la población total de 23 Municipios del estado potosino, como muestra en el mapa

Aunque el migrar de un estado a otro dentro del territorio mexicano no debería de ser un problema (pues todos tenemos el derecho constitucional de desplazarnos dentro de las fronteras mexicanas), la cuestión de fondo está en analizar 2 puntos medulares: ¿Que está motivando esta migración? y ¿Cuáles son las condiciones bajo las que se migra?

Sin duda, un gran número de problemáticas sociales, económicas y culturales están interconectadas es estos dos planteamientos. Por un lado, el alto grado de marginación de nuestras comunidades y municipios potosinos, las escasas oportunidades de empleo, el bajo nivel de servicios sociales (educación y salud), entre muchos otros. Y por el otro, la marginación de las comunidades de origen se desplaza con el migrante, pues una vez en la ciudad son sujetos de todo tipo de discriminación (la cual se agudiza si se es indígena) y abusos (sobre todo laborales), llegando a residir en zonas periféricas e irregulares de la ciudad que tienen altos niveles de precariedad e inseguridad, así como el empleo en trabajos con pocas prestaciones laborales y baja seguridad social (como puede ser albañil, trabajo doméstico, empleos de subcontratación, jornales agrícolas, entre otros).

Sin embargo, poca ha sido la atención y sensibilidad que los gobiernos y funcionarios públicos potosinos han mostrado para hacer frente esta problemática. Otros estados, que incluso presenta menos cantidad de migrantes en Nuevo León, desde hace años ya han tomado cartas en el asunto y han bridado apoyo y servicios a sus respectivas poblaciones. Tal es el caso de Tamaulipas, Zacatecas y Coahuila quienes ya cuentan con algún tipo de oficina de representación de sus estados en la ciudad de Monterrey.

Ante esta falta de políticas públicas gubernamentales, ciudadanos potosinos y neoloneses nos hemos estado organizando y realizando con nuestros escasos recursos acciones que beneficien a la población migrante más vulnerable. Así han surgido organizaciones como Enlace Potosino A.C. (2010) y enorme Pasos (2014), con las que hemos realizamos servicios gratuitos de gestión de actas de nacimiento, asesoría jurídica, defensoría de abusos laborales, festejos y exposiciones cultuales, apoyos a trámites gubernamentales, brigadas y apoyos a la educación a comunidades indígenas de la huasteca, entre muchas otras.

Aun así, falta mucho por hacer desde la ciudadanía, pero sobre todo desde el gobierno…