Mucho más que una mochila

5 Junio, 2014 / por: Dulce Lomelí

0

Cuando era niña, cada año el final del verano representaba algo temido: el regreso a clases. ¿Estaré en el mismo salón que mis amigos? ¿Cómo será mi maestra? ¿será regañona o buena gente? ¡Este año veré divisiones, qué miedo! ¡Qué flojera levantarme temprano!

Los cambios siempre ocasionan resistencia, y en la edad escolar pueden incluso ocasionar angustia y predisposición. Respecto al regreso a clases, estos cambios pueden condicionar el desempeño académico, del cual depende en gran medida el éxito y progreso de cada persona.

Cuando faltaba poco para volver a clases sentía muchos nervios y algo de miedo, sin embargo había algo que me hacía sentir emocionada, poderosa y valiente: preparar mis útiles escolares nuevos, listos para recibir a un nuevo grado. El sonido de los lápices y colores dentro del estuche, lo liso de las libretas nuevas, la limpieza de una goma sin usar, el olor a mochila nueva… estas cosas aún me transportan 20 años atrás y evocan en mí recuerdos y emociones incomparables de mi infancia.

Trabajando en el ámbito educativo he observado que comparto esta emoción con la mayoría de los niños y niñas. El material escolar en buen estado despierta la curiosidad, pide ser usado y provoca una sonrisa. Por el contrario, la falta de éste se convierte en la vía de salida del trabajo y en la pérdida de interés en la escuela. El proceso educativo es amplio y complejo; intervienen muchos agentes y variables, sin embargo, el material escolar es una pieza importante.

El hecho de tener útiles escolares nuevos va mucho más allá del hecho de estrenar. Tiene que ver con un cambio de perspectiva respecto al regreso a clases, con la motivación y la disposición indispensables para el aprendizaje. Los útiles escolares nuevos invitan a trabajar casi de manera irresistible, y el contar o no con ellos puede hacer la diferencia en la vida educativa de los niños y niñas.

Una mochila con útiles escolares es mucho más que eso. Es la materialización de emociones, motivación y disposición para el trabajo. Una mochila con útiles escolares se convierte en el primer paso para la formación de un niño, de un ciudadano, de una comunidad.

Y tú, ¿qué sentías al volver a clases?